• Con el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, el Gobierno ha adoptado medidas para hacer frente a esta coyuntura, entre ellas, el cierre de todos los centros educativos.

• Desde ARHOE consideran que esta situación va a suponer todo un reto para aprender juntos a cambiar y adaptar ciertos hábitos, compartir más tiempo en familia y hacer cosas nuevas.

• En la encuesta de la entidad “¿Cuánto tiempo tienes para tus hijos?” (enmarcada en el programa “¿Cuánto tiempo tienes para mí?”, financiado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y bienestar Social), los progenitores manifiestan, en un 72,2%, sentimientos negativos por la incapacidad de poder compartir más tiempo con sus hijos. Términos como sentir pena, malestar, cansancio, resignación, frustración, culpabilidad, estrés o tristeza son algunos de los calificativos que se expresan en este sentido.

• Por su parte, los menores, cuando se quedan solos, manifiestan sentimientos de soledad, tristeza, preocupación, decepción, incluso miedo, demandando de sus progenitores, entre otras necesidades, poder jugar más tiempo juntos (manualidades, construcciones, juegos de mesa), leer cuentos, pintar y dibujar, que les ayuden a estudiar y hacer los deberes, cocinar o ayudarles en las tareas domésticas.

Madrid, 16 de marzo de 2020. El Gobierno con el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, adopta medidas de choque para luchar contra el coronavirus, entre ellas el cierre de todos los centros escolares durante dos semanas, de momento.

Desde ARHOE manifiestan que como sociedad tenemos un reto de solidaridad y de afrontar una situación excepcional que se plantea especialmente a los padres y madres para conseguir que los más jóvenes puedan seguir sus rutinas escolares y de juego en un entorno diferente pero tan cotidiano como es la casa.

En las conclusiones del programa “¿Cuánto tiempo tienes para mí?”, se muestra que para la mayoría de los niños y niñas es muy importante pasar tiempo con su familia. Los argumentos que dan son los siguientes:

• Se sienten felices, seguros, queridos, cuidados, a gusto, apoyados, respetados y protegidos.
• Al pasar tiempo en familia no se sienten solos.
• Es divertido, se lo pasan bien y aprenden cosas.
• Comentan que hay que aprovechar el tiempo con ellos ahora que son pequeños porque ese tiempo se va a acabar cuando crezcan y ya no lo disfrutarán tanto.
• Porque no van a estar para siempre y así tendrán muchos momentos buenos para recordar.
• Sienten que están ahí para ayudarles cuando tienen problemas.

Mariano Ruipérez, director del programa, también llama la atención sobre otra realidad: “Cuando hemos preguntado a los progenitores que nos identificaran las barreras que les impedía pasar más tiempo juntos, se hace patente la división de roles de género. Si bien el trabajo es una barrera objetiva y compartida, lo es más para los hombres. Por el contrario, la doble jornada a la que están sometidas la mayoría de las mujeres, junto con el estrés y cansancio que esta genera, así como la responsabilidad de los cuidados que recae sobre ellas, hace que estas barreras sean percibidas como un mayor obstáculo por ellas”.

Otra cuestión no menos llamativa que manifiestan los progenitores es que en un día normal solo el 51,83 % dedica tiempo a jugar con sus hijos, a pesar de que el 82,93 % asegura que este sería el deseo de los pequeños.

Es evidente que los progenitores intentan dedicar tiempo de calidad, aunque es manifiesta la insuficiencia y el gran margen de mejora, como ellos mismos reconocen. “Es necesario realizar actividades donde se desarrolle con los menores una mayor interacción que permita la transmisión de valores y el desarrollo de capacidades emocionales. Esto no se consigue solo pasando tiempo juntos, por ejemplo, viendo una película. En este sentido, existen otro tipo de actividades que pueden ser más positivas como son los juegos de mesa cooperativos y/o competitivos, o, incluso, los juegos teatrales y de desarrollo de roles, muy creativos y participativos”, según Ruipérez.

En cuanto a las respuestas de los menores sobre qué actividades les gustaría hacer con sus padres y madres, señalan, entre otras:

• Jugar (juegos de mesa, manualidades, construcciones).
• Leer cuentos.
• Pintar y dibujar.
• Que les ayuden a estudiar y hacer los deberes.
• Cocinar y ayudarles en las tareas domésticas.

En palabras de José Luis Casero, presidente de ARHOE, “ante la situación excepcional de alerta sanitaria mundial, y siendo conscientes del carácter no voluntario, puede ser el momento de cambiar ciertos hábitos ahora que tenemos la oportunidad y obligación de ofrecerles más y mejor tiempo. Desde la asociación animamos a organizar las tareas del hogar pensando en todos los que lo integran y organizar rutinas en las que haya tiempo de dedicación a tareas (profesionales y escolares) y tiempo para la dedicación y cuidado mutuo en donde actividades como el juego, la gimnasia, la charla y las tareas del hogar compartidas puedan ser un aprendizaje común para todos que nos permita salir más reforzados como unidad familiar cuando la situación de alerta sanitaria sea superada, que lo será sin duda”.

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