• Más de un centenar de líderes empresariales y sociales y organizaciones, entre las que se encuentra ARHOE, han firmado ya el Compromiso por una Economía para la Vida, que recoge las principales aspiraciones de la propuesta.

• Toda persona o entidad que lo desee puede sumarse a la iniciativa y participar en el proceso de cocreación para definir acciones concretas dirigidas a cada sector de la economía.

Madrid, 12 de mayo de 2020. Más de un centenar de líderes empresariales y sociales, y 40 organizaciones, empresas, entidades sociales, ONG y medios de comunicación se han sumado ya a la iniciativa ‘Plan A, Economía para la Vida’, coordinada e impulsada por el Foro NESI de Nueva Economía e Innovación Social. Tras el impacto sanitario, social y económico provocado por el COVID-19, la propuesta defiende un nuevo modelo económico transformador, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, que priorice el servicio a las personas y el planeta.

“No queremos volver a la misma ‘normalidad’. El modelo económico ya había dado señales de debilidad y ahora ha demostrado su fragilidad. Necesitamos una economía capaz de hacer frente, a nivel local y global, a posibles futuras crisis, ya sean sanitarias, climáticas, energéticas, alimentarias o tecnológicas. Todo va a cambiar y, a diferencia de la crisis de 2008, tenemos que aprovechar esta oportunidad para superar nuestras diferencias y transformar la economía. Si no lo hacemos nos enfrentaremos a escenarios distópicos. Por todo ello, con ‘Plan A’ trabajaremos con todas las personas, empresas y organizaciones que se adhieran para cocrear propuestas concretas aplicables a cada sector económico y se las haremos llegar al Congreso de los Diputados y a los gobiernos locales. Porque no hay planeta B ni vida B”, explica Diego Isabel, director del Foro NESI.

El punto de partida es el Compromiso por una Economía para la Vida, que ya han firmado más de 100 organizaciones y personas, entre las que se encuentra ARHOE, y que se compromete a trabajar por una economía transformadora que se fundamenta en cinco pilares:

Una economía con sentido, en la que las organizaciones antepongan su propósito social a la mera maximización del capital, y donde se pueda progresar económicamente a la vez que se crea riqueza social. Un modelo con nuevos indicadores que informen, de manera transparente, sobre el impacto de las actividades económicas en la vida de las personas y la salud de los ecosistemas. Una economía en la que las organizaciones, personas autónomas y emprendedoras que contribuyan al bien común sean premiadas tanto por consumidores como por las políticas y compra pública. Una economía que promueva la banca con valores, la inversión de impacto y las finanzas sostenibles.

Una economía local y resiliente, capaz de responder ante crisis sanitarias, energéticas, alimentarias o tecnológicas. Democrática, en la que las personas tengan derecho a decidir qué tipo de economía quieren para sus comunidades. Que puedan vivir en pueblos, ciudades y regiones sostenibles, cultivar alimentos saludables, producir energía limpia, construir viviendas asequibles con recursos locales y aplicar un consumo consciente en temas como la moda o el ocio. Una economía que tenga en cuenta la huella social y ecológica de los productos.

Una economía que reinvente el trabajo, que facilite el acceso a la educación y al trabajo digno y motivador, de modo que las personas puedan desarrollar su talento y potencial humano y ponerlo al servicio del bien común. Un nuevo modelo que tenga en cuenta los avances de la tecnología, que ponga en valor las actividades culturales y artísticas y que considere la remuneración de actividades como el trabajo doméstico y los cuidados a personas dependientes.

Una economía solidaria y colaborativa, que fomente las redes de colaboración locales y su interconexión a nivel nacional y global, y en la que el conocimiento sea compartido para beneficiar a todas las personas. Una economía que ponga en valor la solidaridad y premie la cooperación entre organizaciones y personas que buscan el bien común por encima de la competitividad y el individualismo.

Una economía circular y regenerativa, que aprenda de la Naturaleza y nos permita cambiar del actual modelo extractivo y contaminante a un modelo de desarrollo sostenible que opere dentro de los límites del planeta. Una economía basada en el ecodiseño, que garantice las necesidades de las generaciones presentes y futuras.

#PlanA #EconomíaParaLaVida está abierto a todas aquellas personas, empresas y organizaciones que quieran impulsar un cambio de modelo económico y social que fomente el desarrollo sostenible y la reducción de las desigualdades. Durante los próximos meses se desarrollarán diferentes webinars temáticos de cocreación, en los que se propondrán acciones concretas para cada sector de la economía.

En ARHOE ya nos hemos sumado, ¿y tú? Firma aquí.

• Con motivo del Día del Trabajo, ARHOE presenta un decálogo de medidas para conseguir un mejor aprovechamiento del tiempo desde nuestros hogares.

• Respetar los horarios de inicio y finalización de la jornada, establecer unos límites, planificar, priorizar, evitar la multitarea y gestionar la autoexigencia son algunas de las recomendaciones que hace la entidad, teniendo en cuenta que la situación excepcional en la que nos encontramos requiere flexibilidad y adaptación según las circunstancias de cada persona.

• Según el estudio “Conciliación de la vida laboral y personal: igualdad y corresponsabilidad”, realizado por ARHOE antes de la crisis actual, el teletrabajo, la flexibilidad horaria y la jornada continua son las medidas más demandadas por las personas trabajadoras.

• ARHOE puntualiza que hablar de teletrabajo en estos momentos, cuando gran parte de los trabajadores lo está haciendo de forma obligada, continua y sin los medios adecuados, no se ajusta a la realidad de lo que significa esta modalidad de trabajo en una situación de normalidad.

• Un 1.º de mayo doloroso por los millones de personas trabajadoras que han visto afectados sus puestos de trabajo por la pandemia.

Madrid, 1 de mayo de 2020. ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, con motivo del Día del Trabajo, ha publicado un decálogo de medidas para gestionar el tiempo desde casa, en estos momentos en los que la pandemia ha obligado a millones de personas a teletrabajar.

“Si antes de la crisis, según se desprende de nuestro estudio ‘Conciliación de la vida laboral y personal: igualdad y corresponsabilidad’, el teletrabajo, la flexibilidad horaria y la jornada continua eran las tres medidas más demandadas por las personas trabajadoras, esperemos que cuando se supere esta situación se siga apostando por ellas -en todos los casos en que sea posible, con los medios adecuados y de forma planificada-, ya que además de facilitar el equilibrio entre las diferentes esferas de nuestra vida, favorecen un aumento de la productividad en las organizaciones”, señala José Luis Casero, presidente de ARHOE.

“Debemos tener muy presente, además, que el teletrabajo obligado al que nos hemos visto sometidos de forma improvisada durante estas semanas, sobre todo para los que lo tienen que compaginar con los cuidados y atenciones a hijos y/o personas dependientes, es muy distinto del teletrabajo en condiciones normales. Es por ello que insistimos en que, una vez superada la crisis, no se deben olvidar las ventajas que tiene esta modalidad de trabajo, tanto para las personas como para las empresas, cuando se hace bien, de forma voluntaria y organizada, a pesar de que ahora la experiencia no esté siendo positiva en todos los casos, ni se pueda aplicar en todos los sectores”, subraya el presidente de ARHOE, quien también recuerda los 17 puntos a tener en cuenta en la aplicación del teletrabajo, publicados por la entidad antes de la declaración del estado de alarma.

Asimismo, desde la entidad ponen de manifiesto que las recomendaciones que hacen para aprovechar mejor el tiempo desde casa se deben enfocar con flexibilidad, dadas las circunstancias excepcionales en las que nos encontramos, y adaptar según la situación de cada persona. “Es evidente que no hay fórmulas generales que sirvan de la misma manera a una persona soltera y sin personas a su cargo, que a una familia monoparental o a una familia numerosa. Tampoco las condiciones de las viviendas son iguales en todos los casos. Lo que sí que puede ser aplicable de forma general -añade el presidente de ARHOE- es el modelo de las 4 ‘D’, que promovemos desde la asociación, para distribuir la jornada: dedicación (realización de actividades concretas de trabajo y en estos momentos también de apoyo a las tareas escolares en el caso de los progenitores), disponibilidad (posibilidad de contactar, por ejemplo, para videoconferencias, llamadas, etc.), desenganche (desconexión total del trabajo) y descanso (fundamentalmente el tiempo dedicado a dormir)”.

Finalmente, el presidente Casero concluye que “además de lanzar un mensaje de apoyo y solidaridad a los millones de personas trabajadoras, cuyo puesto de trabajo se ha visto afectado por la situación de pandemia y la crisis laboral y económica que ha traído consigo, exigimos al Gobierno y a las fuerzas políticas un Pacto de Estado para la Reconstrucción y Reactivación Económica, que no olvide nunca que un modelo socioeconómico justo y equilibrado entre productividad y conciliación es posible”.

10 pautas para gestionar el tiempo de trabajo desde casa

1. Respetar los horarios de inicio y finalización de la jornada. Es conveniente seguir, siempre con márgenes de flexibilidad, un horario similar al que hacemos en nuestro lugar de trabajo. La perspectiva de finalizar nuestra jornada a una hora determinada nos proporciona una sensación de control sobre el tiempo y evita que nos relajemos al pensar que tenemos todo el día por delante para hacer las tareas.

2. Coordinar nuestros horarios con los del resto de la familia. En estas circunstancias excepcionales, y especialmente si se tienen niños, es importante establecer acuerdos con la pareja o con otros miembros con los que se conviva para organizarse en las atenciones y cuidados que puedan requerir. También, en función de las edades que tengan los menores, se les puede hacer comprender que es esencial la concentración en el trabajo, así como en las tareas escolares, y que se deben acompasar en la medida de lo posible los tiempos de todos los miembros de la familia.

3. Establecer unos límites. Siempre y cuando las dimensiones y la disposición de la vivienda lo permitan, es recomendable delimitar una zona, destinada únicamente al trabajo, que sea cómoda, esté bien iluminada y tenga todo lo que necesitemos a nuestro alcance (cuaderno, manuales de consulta, agenda, botella de agua, etc.).

4. Rebajar el ruido mediático. En estos momentos de gran preocupación e incertidumbre es normal querer estar informados, pero hay que evitar estar permanentemente pendientes de las noticias y de las múltiples notificaciones que recibimos, pues, de lo contrario, nuestro nivel de estrés irá en aumento día tras día y no podremos concentrarnos en nada más.

5. Planificar y priorizar. Al inicio de cada jornada es importante anotar las tareas que se deben desarrollar en el día. Seguidamente, hay que diferenciar entre las que son importantes y/o urgentes y las que no, numerarlas según su prioridad e intentar hacerlas siguiendo ese orden. Normalmente, en las dos primeras horas de la mañana tenemos una mayor concentración, por lo que puede ser la franja más apropiada para sacar adelante las tareas más difíciles. También, al planificar la jornada, es conveniente dejar un margen para atender los imprevistos que con toda seguridad surgirán.

6. Evitar la multitarea. Para mejorar la calidad de nuestro trabajo, es recomendable concentrarse en las tareas de una en una, abordándolas de principio a fin y tachándolas una vez que las hayamos realizado. Si lo hacemos de esta manera, ganaremos en perspectiva y en control de nuestro propio tiempo. Intentar hacer todo a la vez no funciona. Además, hay que evitar caer en el exceso de perfeccionismo -uno de los mayores ladrones de tiempo que existen- y gestionar nuestra autoexigencia de manera positiva.

7. Fijar objetivos. Para que las tareas puedan desarrollarse con éxito en tiempo y forma, hay que tener claros cuáles son los objetivos que se persiguen con cada una de ellas y que estos sean realistas, medibles y alcanzables.

8. Tomar pequeños descansos. Es fundamental hacer breves pausas, cada hora y media o dos horas, en las que podemos aprovechar para dar pequeños paseos por casa, hacer estiramientos o tomar un tentempié. Los descansos son fundamentales en la gestión del tiempo, ya que nos permiten desconectar en determinados momentos en los que estamos sobrecargados y reanudar las tareas con las energías renovadas.

9. Mantener el contacto con los compañeros. Ahora más que nunca es importante seguir trabajando en equipo y que la comunicación sea lo más clara y fluida posible. Para ello, en la mayor parte de los casos es preferible hacer videoconferencias y/o llamadas en lugar de correos electrónicos o mensajes, ya que si estos se han enviado de forma apresurada y no están bien redactados pueden dar lugar a malinterpretaciones y nos harán perder el tiempo innecesariamente.

10. Desconectar después de la jornada. Aunque estemos en casa y dispongamos de nuestras herramientas de trabajo, tenemos que intentar separar la parcela laboral de la personal y desconectar del correo electrónico, llamadas, etc., una vez que hayamos finalizado nuestra jornada.

Con motivo del Día Nacional de la Conciliación de la vida personal, familiar y laboral y la Corresponsabilidad en la asunción de responsabilidades familiares, el 23 de marzo, ARHOE presentó un avance de la mesa “Horarios y corresponsabilidad: hacia una igualdad real y efectiva”, que fue grabada antes de la crisis actual.

¿Cómo afectan nuestros horarios a la igualdad real entre hombres y mujeres? ¿Por qué cuando hablamos de conciliación pensamos solo en clave de mujer? ¿Qué se puede hacer para corregir esto? ¿Cómo impacta la educación a los niños en temas de valor del tiempo para conseguir mayor igualdad? ¿Cómo está actualmente la brecha de género en el empleo? Estas son solo algunas de las cuestiones que se plantearon en esta mesa que contó con la participación de cinco grandes profesionales: Carmen Ansótegui, periodista; Maika Ávila, periodista de Cadena Ser y autora de ‘Conciliaqué’; Ana Lamas, presidenta de WomenCEO; Sandra Martínez, responsable de conciliación de Arhoe y Laura Peralta, jefa de sección de ABC Familia.

El presidente de ARHOE, José Luis Casero, habló sobre “La importancia de la racionalización de los horarios españoles en la era online”, en el marco de este I Congreso Social sobre experiencias en Teletrabajo (organizado por TeletrabajoForum), que tuvo lugar el 3 de abril. El trabajo remoto, el uso de la tecnología para mejorar la productividad y los futuros puestos laborales fueron la base del evento junto a otros temas como la conciliación, los nuevos retos psicológicos para quienes trabajen sin estar rodeados de compañeros, deporte y vida saludable, herramientas de trabajo colaborativo, conectividad, cronobiología: cuándo trabajar para ser más eficientes, etc.

ARHOE participó, el 25 de marzo, en la 1.ª Semana de la Responsabilidad Social Global en la que se trataron temas de igualdad, transparencia, innovación, sostenibilidad y formación. En concreto, el presidente José Luis Casero intervino en la mesa de experiencias sobre teletrabajo con la ponencia “La importancia de la racionalización de los horarios españoles para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía”.

• Con el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, el Gobierno ha adoptado medidas para hacer frente a esta coyuntura, entre ellas, el cierre de todos los centros educativos.

• Desde ARHOE consideran que esta situación va a suponer todo un reto para aprender juntos a cambiar y adaptar ciertos hábitos, compartir más tiempo en familia y hacer cosas nuevas.

• En la encuesta de la entidad “¿Cuánto tiempo tienes para tus hijos?” (enmarcada en el programa “¿Cuánto tiempo tienes para mí?”, financiado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y bienestar Social), los progenitores manifiestan, en un 72,2%, sentimientos negativos por la incapacidad de poder compartir más tiempo con sus hijos. Términos como sentir pena, malestar, cansancio, resignación, frustración, culpabilidad, estrés o tristeza son algunos de los calificativos que se expresan en este sentido.

• Por su parte, los menores, cuando se quedan solos, manifiestan sentimientos de soledad, tristeza, preocupación, decepción, incluso miedo, demandando de sus progenitores, entre otras necesidades, poder jugar más tiempo juntos (manualidades, construcciones, juegos de mesa), leer cuentos, pintar y dibujar, que les ayuden a estudiar y hacer los deberes, cocinar o ayudarles en las tareas domésticas.

Madrid, 16 de marzo de 2020. El Gobierno con el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, adopta medidas de choque para luchar contra el coronavirus, entre ellas el cierre de todos los centros escolares durante dos semanas, de momento.

Desde ARHOE manifiestan que como sociedad tenemos un reto de solidaridad y de afrontar una situación excepcional que se plantea especialmente a los padres y madres para conseguir que los más jóvenes puedan seguir sus rutinas escolares y de juego en un entorno diferente pero tan cotidiano como es la casa.

En las conclusiones del programa “¿Cuánto tiempo tienes para mí?”, se muestra que para la mayoría de los niños y niñas es muy importante pasar tiempo con su familia. Los argumentos que dan son los siguientes:

• Se sienten felices, seguros, queridos, cuidados, a gusto, apoyados, respetados y protegidos.
• Al pasar tiempo en familia no se sienten solos.
• Es divertido, se lo pasan bien y aprenden cosas.
• Comentan que hay que aprovechar el tiempo con ellos ahora que son pequeños porque ese tiempo se va a acabar cuando crezcan y ya no lo disfrutarán tanto.
• Porque no van a estar para siempre y así tendrán muchos momentos buenos para recordar.
• Sienten que están ahí para ayudarles cuando tienen problemas.

Mariano Ruipérez, director del programa, también llama la atención sobre otra realidad: “Cuando hemos preguntado a los progenitores que nos identificaran las barreras que les impedía pasar más tiempo juntos, se hace patente la división de roles de género. Si bien el trabajo es una barrera objetiva y compartida, lo es más para los hombres. Por el contrario, la doble jornada a la que están sometidas la mayoría de las mujeres, junto con el estrés y cansancio que esta genera, así como la responsabilidad de los cuidados que recae sobre ellas, hace que estas barreras sean percibidas como un mayor obstáculo por ellas”.

Otra cuestión no menos llamativa que manifiestan los progenitores es que en un día normal solo el 51,83 % dedica tiempo a jugar con sus hijos, a pesar de que el 82,93 % asegura que este sería el deseo de los pequeños.

Es evidente que los progenitores intentan dedicar tiempo de calidad, aunque es manifiesta la insuficiencia y el gran margen de mejora, como ellos mismos reconocen. “Es necesario realizar actividades donde se desarrolle con los menores una mayor interacción que permita la transmisión de valores y el desarrollo de capacidades emocionales. Esto no se consigue solo pasando tiempo juntos, por ejemplo, viendo una película. En este sentido, existen otro tipo de actividades que pueden ser más positivas como son los juegos de mesa cooperativos y/o competitivos, o, incluso, los juegos teatrales y de desarrollo de roles, muy creativos y participativos”, según Ruipérez.

En cuanto a las respuestas de los menores sobre qué actividades les gustaría hacer con sus padres y madres, señalan, entre otras:

• Jugar (juegos de mesa, manualidades, construcciones).
• Leer cuentos.
• Pintar y dibujar.
• Que les ayuden a estudiar y hacer los deberes.
• Cocinar y ayudarles en las tareas domésticas.

En palabras de José Luis Casero, presidente de ARHOE, “ante la situación excepcional de alerta sanitaria mundial, y siendo conscientes del carácter no voluntario, puede ser el momento de cambiar ciertos hábitos ahora que tenemos la oportunidad y obligación de ofrecerles más y mejor tiempo. Desde la asociación animamos a organizar las tareas del hogar pensando en todos los que lo integran y organizar rutinas en las que haya tiempo de dedicación a tareas (profesionales y escolares) y tiempo para la dedicación y cuidado mutuo en donde actividades como el juego, la gimnasia, la charla y las tareas del hogar compartidas puedan ser un aprendizaje común para todos que nos permita salir más reforzados como unidad familiar cuando la situación de alerta sanitaria sea superada, que lo será sin duda”.

• ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles valora, ante la crisis sanitaria mundial, la aplicabilidad del teletrabajo en España.

• Según José Luis Casero, presidente de ARHOE, es el momento de afrontar con calma este modelo de organización del trabajo que puede mejorar tanto la productividad como la conciliación de empresas y personas.

Madrid, 10 de marzo de 2020. ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles lleva más de 15 años proponiendo medidas para la racionalización del tiempo en su globalidad y, especialmente, en el ámbito laboral. Entre las medidas que siempre ha defendido se encuentran la flexibilidad horaria y el teletrabajo como modelo de organización ante el desarrollo tecnológico y la movilidad en las grandes ciudades. Ante la situación de crisis sanitaria global, quiere señalar lo siguiente:

1. El teletrabajo es una de las medidas y posibilidades para favorecer la conciliación entre la vida laboral, personal y familiar. Su utilización ante situaciones como la que vivimos actualmente es aplaudida, pero esperamos que cuando la crisis sanitaria sea superada, no olvidemos que tiene grandes ventajas para las empresas y las personas.

2. La cuestión es determinar el modelo adecuado, ya que irnos a los extremos (no al teletrabajo o 100 % teletrabajo) en nuestra opinión es perjudicial, de ahí que en ARHOE defendamos modelos mixtos y según el sector productivo. En las grandes ciudades, además, supone un ahorro de tiempo, costes y esfuerzo considerables al evitarse largos desplazamientos hasta el centro de trabajo, lo que tiene un impacto sobre el medioambiente positivo.

3. Para la empresa supone un beneficio siempre y cuando el trabajador cumpla con los objetivos marcados, ya que el teletrabajo no es atender unas tareas domésticas y al mismo tiempo trabajar, sino realmente desarrollar la prestación laboral desde el domicilio, pero con la misma intensidad y productividad que si se estuviese en “una oficina”.

4. No todo puesto de trabajo asociado a una persona permite el teletrabajo. Puestos con objetivos claros, plazos de entrega, autonomía del trabajo, etc., en donde el desarrollo y las herramientas tecnológicas (ordenador, móvil…) juegan un papel fundamental permiten este modelo. En otros que requieren presencia física como comercio minorista, restauración, ocio, logística, industria, etc. parece más compleja su aplicación de momento.

5. Casi un 75 % de las personas trabajadoras en España quiere teletrabajar, pero no les dejan.

6. Sobre los porcentajes de personas que practican teletrabajo en España, en Eurostat recogen que solo un 3% lo practica habitualmente, un 4 % a veces y el 93 % nunca. Los países europeos más avanzados en teletrabajo, también según Eurostat, son Suecia, Islandia y Países Bajos. Está claro que hay un componente de impacto climático que no debería hacernos perder de vista las ventajas de este modelo de teletrabajo en otras situaciones.

7. Entre un 14 % y un 20 % de empresas españolas tienen previsto implementar programas de teletrabajo. Solo un 4 % de los convenios colectivos en nuestro país contemplan la posibilidad (que no realidad) de implementar el teletrabajo. No es lo mismo hacerlo de forma ocasional que como modelo organizativo estructurado y pactado entre empresa y trabajadores. En las estadísticas no hay un dato fiable sobre las empresas que representan casi el 98 % del tejido productivo en nuestro país, las pymes, aunque en algún estudio se refleja que casi el 45 % de las mismas podría adoptar algún tipo de medida estructural de teletrabajo.

8. Ante las crisis, el teletrabajo tiene un repunte, pero cuando se superan no logra consolidarse, posiblemente por un sentido demasiado presencialista de la prestación laboral y profesional. Se olvida que las empresas que han implementado el teletrabajo de forma regular, estructural y no a base de impulsos, incrementa su productividad entre un 20 y 25 %.

9. Debemos tener en cuenta que el teletrabajo puede convertirse en un arma de doble filo si no está regulado de forma pactada, haciendo que la jornada se extienda en tiempos y espacios insospechados, y además con recursos e infraestructuras puestas a disposición por el trabajador/a y no por la organización. Además, si se convierte en la regla general, es decir, un modelo al 100%, podría generar una deshumanización del trabajo al alejarnos de entornos colaborativos de carácter físico.

10. Hace dos años ARHOE y CSIF reclamaron al Gobierno un sistema de teletrabajo en las Administraciones para favorecer la conciliación. Según lo expuesto, que ratificamos ahora también y que es aplicable además a la empresa privada, los beneficios que aporta el teletrabajo mixto son:

  • Favorece la conciliación.
  • Favorece el desarrollo sostenible.
  • Favorece la integración de personas con discapacidad.
  • Favorece a trabajadores con mayor edad.
  • Favorece la reducción de costes para la organización y aumenta la productividad.
  • Favorece la prevención del absentismo laboral.
  • Favorece la movilidad de víctimas de violencia de género.
  • Favorece la prevención de los accidentes in itinere.
  • Favorece la racionalización de horario (ahorro de tiempo).
  • Favorece la prevención de la violencia en el trabajo.
  • Favorece el retorno progresivo al trabajo tras un proceso de enfermedad grave.
  • Favorece la autonomía, independencia y motivación.

11. En el teletrabajo se deben cumplir las previsiones de la legislación de prevención de riesgos laborales. No todo espacio cumple estas previsiones y la salud del trabajador cuando trabaja resulta fundamental en cualquier ámbito.

12. Es recomendable que el teletrabajo sea meditado, pensado y estructurado por profesionales que puedan dar respuesta a las dudas y metodologías ante esta nueva forma de prestación laboral, ya que no todas unidades de un negocio pueden implantarlo y resulta además fundamental la comunicación interna a los trabajadores cuando se implantan en algunas unidades y en otras no, para no generar una sensación de diferente trato a los trabajadores.

13. El teletrabajo no debe ser un elemento de conexión permanente empresa- persona trabajadora. Es primordial la desconexión y no alargar la jornada más de lo necesario ni en físico ni en teletrabajo. Es un derecho fundamental. La clave está en “educar” a los clientes  y superiores y hacerles ver que a partir de cierta hora no se les puede atender, salvo de forma muy excepcional si hay algún asunto que hay que abordar de manera urgente.

14. Tenemos que evolucionar de modelos clásicos de 8+8+8 horas a modelos como el que defendemos para un futuro cercano, en el que las nuevas tecnologías suponen una ventaja competitiva pero también un peligro para la salud de las personas. Nos referimos a modelos como el de las 4 ‘D’ (promovido por ARHOE): descanso, dedicación, disponibilidad y desenganche.

15. Modelo de trabajo ideal. Estaríamos hablando de teletrabajo mixto y un smart working responsable, es decir, no generar jornadas de dedicación y disponibilidad de más de 9 horas (siempre respetando nuestros horarios laborales). Somos personas y no máquinas, tenemos que descansar y, por supuesto, ser libres para tener ocio personal. La curva de productividad y eficiencia disminuye con el paso de las horas y los profesionales lo que tenemos que cumplir es precisamente con esos objetivos.

16. Un uso inteligente del tiempo es fundamental y, por supuesto, no perder de vista las relaciones humanas que como sociedad tenemos que desarrollar y disfrutar precisamente para ser más libres e igualitarios.

17. Ante situaciones de crisis sanitaria, el teletrabajo puede ser un medio de respuesta para que la normalidad empresarial y laboral siga su curso. Ante situaciones de normalidad, un teletrabajo bien planteado y desarrollado es un modelo de productividad y conciliación para todos.

  • El Concurso Escolar «¿Cuánto tiempo tienes para mí?», que este año celebra su undécima edición, permite a los más pequeños expresar la necesidad de compartir más tiempo con sus progenitores, invitando a estos a crear nuevos espacios de conciliación. El plazo de participación estará abierto hasta el 20 de noviembre.

  • En esta edición del concurso, debido a la situación excepcional en la que nos encontramos por el COVID-19, la presentación de las candidaturas, aparte de gestionarse por los centros educativos, también podrá hacerse a nivel particular, a través de los progenitores, en cuyo caso se hará constar en los datos de identificación y contacto.

  • Este concurso se enmarca en el programa con el mismo título «¿Cuánto tiempo tienes para mí?», subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (convocatoria IRPF 2019), que además comprende otras dos líneas de actuación: la realización de talleres dirigidos a estudiantes de Educación Primaria y Secundaria en Andalucía, Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y Galicia, y la difusión de la encuesta ¿Cuánto tiempo tienes para tus hijos?, que recoge información relativa a los tiempos dedicados, actividades realizadas, la sensibilización promovida, etc.

Madrid, 18 de mayo de 2020. ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles ha convocado el XI Concurso Escolar «¿Cuánto tiempo tienes para mí?», cuyo plazo de presentación de candidaturas permanecerá abierto hasta el próximo 20 de noviembre.

Este concurso permite expresar a los estudiantes de Primaria y Secundaria la necesidad de compartir más tiempo con sus progenitores, invitando a estos a crear nuevos espacios de conciliación. Para ello, se han creado dos modalidades distintas: por un lado, se anima a los alumnos de Educación Primaria a que realicen un dibujo y, por otro, a los de Educación Secundaria Obligatoria a que se pongan en la piel de un periodista y realicen una entrevista a sus progenitores.

Desde ARHOE se prevé que alrededor de varios centenares de centros de enseñanza de toda España apoyarán esta iniciativa y promoverán la participación de su alumnado en el XI Concurso Escolar. Esta actividad cuenta con el patrocinio de la Fundación Independiente, Grupo Anaya y Grupo SM, y la colaboración del Consejo Escolar del Estado, CONCAPA, ANPE y USO.

En esta edición del concurso, debido a la situación excepcional en la que nos encontramos por el COVID-19, la presentación de las candidaturas, aparte de gestionarse por los centros educativos, también podrá hacerse a nivel particular, a través de los progenitores, en cuyo caso se hará constar en los datos de identificación y contacto.

El jurado estará constituido por representantes de diferentes ámbitos de la sociedad civil, que valorarán, además de la creatividad, la calidad plástica del dibujo o, en su caso, la claridad y corrección expositiva de la entrevista, la capacidad de transmitir —de forma implícita o explícita— la importancia y necesidad de conciliar la vida laboral y familiar.

El XI Concurso Escolar se enmarca en el programa con el mismo título «¿Cuánto tiempo tienes para mí?», subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (convocatoria IRPF 2019), que aparte del concurso propiamente dicho comprende la realización de talleres dirigidos a estudiantes de Educación Primaria y Secundaria en centros educativos de Andalucía, Aragón, Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y Galicia. Los talleres, con una metodología participativa, tienen por finalidad reflexionar sobre el tiempo que los menores pasan con sus progenitores, qué dificultades impiden hacerlo, qué soluciones se proponen para ampliar los momentos en familia y qué actividades les gustaría realizar si sus padres pudieran llegar antes a casa.

Otra de las líneas del programa es la encuesta ¿Cuánto tiempo tienes para tus hijos?, dirigida a los progenitores, que recoge información relativa a los tiempos dedicados, las actividades realizadas, la sensibilización promovida, etc. Además, contribuye a que estos sean conscientes y reflexionen sobre el tiempo que pasan con sus hijos, identifiquen las barreras que se lo impiden y formulen propuestas para la mejora.

En palabras de José Luis Casero, presidente de ARHOE, «nuestro principal propósito con esta iniciativa es sensibilizar sobre la necesidad que tienen los menores de compartir más tiempo con sus familias; crear conciencia acerca del tiempo que realmente emplean los progenitores en el cuidado y educación de sus hijos, y su responsabilidad; promover cambios encaminados a incrementar el tiempo dedicado a ellos; y facilitar la creación de nuevos espacios y actividades de relación en familia».

«Esta es la undécima edición del concurso y en cada convocatoria podemos constatar que lo que más demandan los niños es pasar más tiempo con sus padres y madres. Se lamentan de la ausencia que encuentran en casa a la hora de enfrentarse a las tareas diarias, preocupaciones y problemas, así como la falta de comunicación, algo que nos inquieta mucho y que deberíamos remediar lo antes posible. Queda muy claro que el mejor regalo que los progenitores pueden hacer a sus hijos es dedicarles más tiempo», concluye Casero.

DESCARGAR AQUÍ LAS BASES.

 

  • Cada día son más las personas que valoran, a la hora de elegir un trabajo, la flexibilidad horaria y la capacidad de gestionar su tiempo. A su vez, aumenta el número de organizaciones que integran en su estrategia empresarial políticas de racionalización de horarios.

  • Desde ARHOE reclaman la necesidad de que el Gobierno otorgue beneficios fiscales para aquellas empresas que se comprometan, actúen y acrediten la realidad de la implantación de medidas de conciliación y racionalización de horarios.

  • ARHOE recuerda que las bases del acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos contemplan un pacto social y político que incluirá una ley de usos del tiempo y de racionalización de los horarios.

Madrid, 23 de enero de 2020. «Es la hora del cambio e impulso por parte de todos para conseguir un modelo socioeconómico productivo y sostenible», según manifiestan desde ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles.

En palabras de su presidente, José Luis Casero, «cada día son más las personas que valoran, a la hora de elegir un trabajo, la flexibilidad horaria y, por lo tanto, la capacidad de gestionar su tiempo. Además, las empresas que ponen en práctica políticas de conciliación de la vida laboral y personal logran un mayor compromiso de quienes trabajan en ellas y sus resultados son mucho mejores».

«Juan recibió una llamada de la guardería de su hijo. Este se encontraba mal y pudo salir de inmediato del trabajo para recogerle y llevarle a urgencias. Hoy Daniel trabaja en casa, uno de los dos días que por semana ha acordado la empresa; con las dos horas que ahorrará en la ida y vuelta a la oficina, se encargará de hacer algo de compra y preparar la comida. Esta quincena Sonia tiene la guardia y custodia de su hija Vanessa, podrá llevarla al colegio, pues tiene horario flexible de entrada y salida. Julián se ha apuntado al gimnasio, pues gracias a haber reducido en el trabajo el tiempo dedicado a la comida puede salir antes y practicar una de sus aficiones favoritas. Alejandra, madre de Esther, es ya mayor y además le han diagnosticado alzhéimer. La empresa le ha facilitado la elección de turno, de ese modo podrá llegar a casa a cuidarla, antes de que se vaya la ayuda que tiene contratada».

«Todas estas personas reales no trabajan menos, sino que trabajan mejor. Y trabajan mejor porque pueden dedicar tiempo a esas otras cosas que también les gusta hacer, o que necesitan imperiosamente realizar», asevera el presidente de ARHOE.

En este contexto, ARHOE puso en marcha el Sello Horarios Racionales (SHR), una norma, auditada por TÜV Rheinland, que se integra en las certificaciones situadas en el ámbito de la responsabilidad social y la sostenibilidad. Esta certificación es una potente herramienta para gestionar y obtener estos resultados.

«No olvidemos —señala Casero— que el objetivo del Sello Horarios Racionales es promover el bienestar y el desarrollo pleno de las personas que forman parte de la organización y, en general, la mejora de la calidad de vida de estas en la sociedad, a través de la implantación de un sistema de gestión y la adopción de medidas de racionalización de los horarios, del tiempo y de los espacios como elementos precisos para la consecución de objetivos como son la mejora de la productividad, la competitividad y la conciliación de la vida personal y laboral». «Algunas de las empresas que han obtenido el SHR, como Reale Seguros o Edwards Lifesciences, son magníficos referentes en la adopción de este tipo de medidas», subraya el presidente de ARHOE.

Por otra parte, desde la entidad informan que con la promulgación de la Ley 11/2018, de 28 de diciembre de Información No Financiera y Diversidad, existe la obligación de las empresas de más de 500 empleados/as, y a partir de 2021 a las de más de 250, a publicar información relativa a su gestión social, medioambiental y de buen gobierno. El nuevo marco regulatorio exige a las empresas poner el foco sobre cuestiones sociales y relativas al personal, como así lo hace la Norma Sello Horarios Racionales (SHR).

Igualmente, la Norma SHR comparte los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pues, al igual que estos, busca garantizar que todas las personas prosperen. Su acción está alineada con el ODS5 (Igualdad de Género) y el ODS8 (Trabajo Decente y Crecimiento Económico).

Una oportunidad para las empresas que, mediante la implantación de estas políticas, está promoviendo en su entorno un cambio positivo, contribuyendo a la generación de un mayor compromiso, a la mejora del clima laboral, a la atracción y fidelización del talento, a reducir el absentismo, la rotación y el presentismo; en definitiva, a ser más competitiva y sostenible.

Finalmente, desde ARHOE reclaman la necesidad de que el Gobierno contemple beneficios fiscales para aquellas empresas que se comprometan, actúen y acrediten la realidad de la implantación de estas medidas.

 

FLEXIBILIDAD DE ENTRADA Y SALIDA, ASÍ COMO LA ADECUACIÓN DE LOS HORARIOS LABORALES A LOS ESCOLARES, ENTRE LAS PRINCIPALES DEMANDAS DE LOS PROGENITORES PARA PODER DEDICAR MÁS TIEMPO A SUS HIJOS

  • El trabajo, en mayor medida para los hombres, y el cansancio, el estrés, así como las tareas domésticas, para las mujeres, son los mayores obstáculos que se manifiestan para alcanzar la conciliación y poder así dedicar más tiempo a los hijos.

  • En un día normal solo el 51,83% de los progenitores dedica tiempo a jugar con sus hijos, a pesar de que el 82,93% afirma que este sería el deseo de los menores.

  • Las mujeres son las que mayoritariamente se dedican a las tareas de cuidado y además durante más tiempo, siendo patente la falta de corresponsabilidad por parte de los hombres.

  • La encuesta se enmarca en el programa «¿Cuánto tiempo tienes para mí?», subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (convocatoria IRPF 2018), que también ha comprendido la realización de talleres escolares en Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad de Madrid y Comunidad Valenciana, además de un concurso dirigido a estudiantes de Educación Primaria y Secundaria.

Madrid, 18 de diciembre de 2019. ARHOE-Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles presenta las conclusiones de la encuesta ¿Cuánto tiempo tienes para tus hijos?, actividad enmarcada en el programa «¿Cuánto tiempo tienes para mí?», cuyo principal objetivo ha sido concienciar acerca de la necesidad de una mayor implicación de los progenitores (especialmente de los padres), en el tiempo y actividades que comparten con sus hijos, así como del papel que la conciliación de la vida laboral y personal, y el comportamiento corresponsable, tienen en la consecución de dicho objetivo.

La encuesta ha permitido conocer los hábitos y necesidades de los progenitores respecto a las relaciones que mantienen con sus hijos y el tiempo que les dedican. Entre las principales conclusiones obtenidas, cabe señalar:

  • Cuando no podemos atender a nuestros hijos la alternativa sigue siendo la familia, más aún si cabe en hogares monoparentales que en los que se convive en pareja.
  • El tiempo que se dedica es considerado insuficiente, tanto por parte de los progenitores como de sus hijos.
  • Ante esta situación, la vivencia para los padres y madres es alarmantemente dramática, con un alto coste emocional. Así lo han manifestado un 72 % de los encuestados.
  • Las mujeres son las que mayoritariamente se dedican a las tareas de cuidado y además durante más tiempo, siendo patente la falta de corresponsabilidad por parte de los hombres.
  • Hombres y mujeres difieren en la percepción que tienen sobre su implicación en las tareas de cuidado y domésticas, siendo la de aquellos más optimista, en el sentido de que sobrevaloran su aportación y perciben que la situación de necesidad no es tan imperiosa.
  • Los progenitores saben que no dedican a jugar con sus hijos todo el tiempo que ellos mismos consideran necesario.
  • Los roles de género siguen muy implantados en la sociedad. Las mujeres expresan sentimientos negativos, en relación al tiempo que dedican a sus hijos, en mayor medida que lo hacen los hombres. Asimismo, se observa en su respuesta el sesgo de los estereotipos y roles de género.
  • El trabajo, en mayor medida para los hombres, y el cansancio, el estrés, así como las tareas domésticas, para las mujeres, son los mayores obstáculos manifestados para alcanzar la conciliación y poder así dedicar más tiempo a sus hijos.
  • Nueve de cada diez progenitores afirman tener en su mano recursos para aumentar dicho tiempo compartido. Más de un cuarto desconectándose de algún dispositivo «con pantalla» y más de un tercio renunciando al tiempo de ocio.
  • Las mujeres, para conseguir más tiempo, proponen repartir de forma más equitativa las tareas, contratar ayuda externa, levantarse y acostarse antes o renunciar a promocionar profesionalmente. Por su parte, los hombres expresan propuestas como cambiar de trabajo, organizar mejor su tiempo, renunciar al ocio o reducir la jornada laboral.
  • Al Gobierno y a las empresas las personas les piden fundamentalmente, y en el ámbito laboral, flexibilidad de entrada y salida, así como la adecuación de los horarios laborales con los escolares.
  • Tras la respuesta y reflexión suscitada por el cuestionario, una parte significativa de los progenitores considera que adoptará medidas para conseguir dedicar más tiempo a sus hijos.

Según Mariano Ruipérez, director del programa y autor del informe, «al hilo de los resultados de la encuesta, se advierte que los progenitores tienen recursos para optimizar la cantidad y calidad de tiempo que dedican a sus hijos, aunque son mayores los factores externos que imposibilitan conciliar la vida laboral, personal y familiar. Este derecho se ve frustrado por la necesidad y voluntad de trabajar de ambos progenitores, no digamos ya en los hogares monoparentales, por los horarios irracionales de entrada y salida, la falta de flexibilidad, los largos periodos para la comida, las jornadas partidas, la imposibilidad de teletrabajar, la falta de adecuación de los horarios laborales a los escolares o los largos desplazamientos al lugar de trabajo, entre otras, aunque para que esta conciliación sea real es necesaria la igualdad entre mujeres y hombres, la imprescindible, justa y necesaria participación de ellos en las tareas domésticas y en el cuidado de menores, mayores y personas dependientes».

Por su parte, el presidente de ARHOE, José Luis Casero, señala la importancia de seguir desarrollando acciones en esta línea, pues «los datos obtenidos de la encuesta, que pueden considerarse alarmantes, nos muestran, de primera mano, las carencias que la sociedad padece en este sentido, así como el negativo y alto coste emocional que provoca pensar en lo que hacemos (y lo que no hacemos), día a día, al respecto. Además de las perniciosas consecuencias, de diversa índole, que dicha situación puede ocasionar: inestabilidad de la pareja (en su caso), al no poder atender de forma adecuada las demandas; fracaso escolar, por la falta de un acompañamiento adecuado; defectuosa o mala alimentación, lo que puede llevar a la obesidad; deficiencia en la transmisión de valores, principios y hábitos de los progenitores; baja natalidad; menor rendimiento laboral…».

Puedes acceder aquí al informe completo de conclusiones.